La mamoplastia de reducción está indicada en pacientes con hipertrofia mamaria. Combina alivio funcional con un resultado estético armónico, mejorando la proporción corporal y la calidad de vida.
Un busto desproporcionado no es solo un tema estético: es dolor cervical, surcos en los hombros y limitación para hacer ejercicio. La reducción mamaria devuelve proporción y alivia la carga funcional, con un resultado pensado para tu silueta — no para una talla genérica.
Los resultados son siempre personalizados y dependen de tu anatomía, calidad de piel y plan quirúrgico definido en la valoración.
Solo la valoración médica determina si eres candidato. Los siguientes son criterios generales orientativos:
La técnica se selecciona según volumen mamario, calidad de piel y características del caso. La valoración preoperatoria completa permite minimizar riesgos y planificar el resultado.
El valor del procedimiento depende de la complejidad, el plan quirúrgico definido y los insumos requeridos. Se entrega tras la valoración personalizada.
Reposo de 10 a 14 días. Reincorporación progresiva entre la 2ª y 3ª semana. Actividad física desde la 6ª semana. Cicatrices en proceso de maduración hasta 12 meses.
Depende de cada plan y del componente funcional del caso. Es un tema independiente a la valoración estética y debe gestionarse con tu aseguradora.
Sí, la técnica deja cicatrices que se cuidan durante meses para que se disimulen progresivamente.
Es posible en muchos casos, aunque depende de la técnica y la cantidad de tejido removido. Se conversa en la valoración.
Una valoración personalizada es el primer paso para definir si este procedimiento es adecuado para ti.
Una valoración personalizada —presencial en Cartagena o Bogotá, u online si vienes desde otra ciudad o país— es el primer paso para definir tu plan quirúrgico y resolver todas tus dudas con el Dr. Puello.