La mastopexia eleva y remodela el busto cuando los senos descienden por peso mamario, lactancia, pérdida de peso u otros factores. El plan quirúrgico se diseña para tu caso buscando un resultado armónico y duradero.
Tras la lactancia, los cambios de peso o el paso del tiempo, los senos pierden firmeza y la areola desciende. El sostén ayuda, pero no resuelve. La mastopexia reposiciona el complejo areola-pezón, retira el exceso de piel y devuelve la forma — con o sin implante, según lo que tu caso requiera.
Los resultados son siempre personalizados y dependen de tu anatomía, calidad de piel y plan quirúrgico definido en la valoración.
Solo la valoración médica determina si eres candidato. Los siguientes son criterios generales orientativos:
La técnica de mastopexia (cicatriz periareolar, vertical o en T) se selecciona según el grado de descenso y la calidad de la piel. La valoración define la opción más adecuada para minimizar riesgos y optimizar resultados.
El valor del procedimiento depende de la complejidad, el plan quirúrgico definido y los insumos requeridos. Se entrega tras la valoración personalizada.
Reposo entre 7 y 14 días. Reincorporación progresiva en 2–3 semanas. Actividad física a partir de la 4ª–6ª semana. Las cicatrices maduran entre 6 y 12 meses.
Sí. La mastopexia siempre deja cicatrices; su extensión depende del grado de descenso. Con el cuidado adecuado tienden a aclararse y disimularse con el tiempo.
Sí, cuando además del descenso se requiere volumen. Se evalúa en la valoración.
Es un resultado duradero, aunque los senos siguen los cambios naturales del cuerpo, peso y tiempo.
Una valoración personalizada es el primer paso para definir si este procedimiento es adecuado para ti.
Una valoración personalizada —presencial en Cartagena o Bogotá, u online si vienes desde otra ciudad o país— es el primer paso para definir tu plan quirúrgico y resolver todas tus dudas con el Dr. Puello.