Los procedimientos faciales se planifican para mantener la naturalidad de tu rostro, buscando armonía y un resultado proporcional a tus rasgos. La valoración define qué procedimiento es adecuado para tu caso.
La mejor cirugía facial es la que nadie nota: tus rasgos se ven más descansados, no diferentes. Cuando se planifica desde tu anatomía — y no desde una tendencia — el resultado conserva tus expresiones y se ve natural en cualquier foto, en cualquier luz.
Los resultados son siempre personalizados y dependen de tu anatomía, calidad de piel y plan quirúrgico definido en la valoración.
Solo la valoración médica determina si eres candidato. Los siguientes son criterios generales orientativos:
El rostro requiere planificación especialmente delicada. La valoración detallada define qué procedimiento es seguro y adecuado para tu anatomía y objetivos.
El valor del procedimiento depende de la complejidad, el plan quirúrgico definido y los insumos requeridos. Se entrega tras la valoración personalizada.
Variable según el procedimiento. La recuperación facial suele ser progresiva, con resultados que se aprecian conforme baja la inflamación.
Se definen individualmente en la valoración, considerando lo que tu rostro realmente necesita y tus objetivos.
Depende del procedimiento. La inflamación inicial cede en semanas; el resultado final puede apreciarse entre los 3 y 6 meses.
El enfoque siempre prioriza la naturalidad y el respeto por las expresiones propias de cada paciente.
Una valoración personalizada es el primer paso para definir si este procedimiento es adecuado para ti.
Una valoración personalizada —presencial en Cartagena o Bogotá, u online si vienes desde otra ciudad o país— es el primer paso para definir tu plan quirúrgico y resolver todas tus dudas con el Dr. Puello.